Buenas buenas mis valientes!! Pasar enero en Buenos Aires no es lo que uno pudiera imaginar, más viendo por la tele toda esa gente con poca ropa disfrutando de 40 grados en Pinamar (dejate de joder, Bebe Contempomi!!) y analizando la situación en nuestra benemérita terraza donde también hace 40 grados, pero hay un termotanque vacío, restos de cañitas voladoras y globos chinos -noooo! Sole te acordás de la cara de globo chino??- y no da para pasearse con esa bikini de $100, no?
 
En fin, el pan hay que ganarlo y el Danette también, asíque pasamos los días frente a una PC analizando el impacto del aumento de los subsidios a los granos en el alquiler de cabañas en Camboriú (o no era así?) y descubriendo que los años han pasado y vamos envejeciendo (?) No tenía nada que ver, pero el reloj toca a nuestra puerta y nos dice "loca, no te hagás la pendeja" y cuando le queremos sacar las pilas y decirle "qué te metés, botonazo?" nos muestra como en un flash los visibles síntomas de que ESTAMOS ACERCÁNDONOS A LA HORRIBLE, HORRIBLE VEJEZ:
 
Síntomas físicos:
 
– El hígado: mi abuela se bancó como una lady las glotonadas de las vacaciones, yo en cambio sufrí una sobredosis de milanesas napolitanas que me dejó 2 días con la lamparita del baño como único sol (y fuí delicada). Ya se ve que algunos órganos empiezan a fallar…
 
– El gimnasio: aunque cada día me proponga ir a hacer 1 hora de escalador, sólo me da para hacer Pilates, con gente muuucho más grande (mi mamá) que vive la ida al gym como el logro de cada día -yo ni puedo levantarme-.
 
– Demencia Senil: hubo un tiempo en que fuí graciosa, pero última y preocupantemente no me sale nadaaaa!! Dónde está la pastillita?? La pastillitaaa!!! Bruzzo devolvéee!!!
 
Síntomas sociales:
 
– Tampoco se hagan los vivos, sacando mis parientes sobrinezcos y corales, la gran mayoría del resto me lleva un par de años y eso hace que lo que antes era un SABADO (a la tarde comprar ropa de perra para estrenar, la previa en alguna casa poniéndonos el disfraz elegido, la cola en el boliche y después mover las cachas en la tarima hasta el amanecer para al día siguiente levantarnos a cualquier hora) se transforme en cine, tomar unos mates, bowling, o pool, saliendo en ojotas y llegando milagrosamente a las 6 de la mañana, con cara de bofe y de orto si hay cola para tomar el remís, aunque vivamos a 10 cuadras!!
 
– Las charlas: antes hablábamos de qué chico nos gustaba, y que si me miró de más, o me dijo tal cosa, ahora nos quejamos de esos hijos de puta que nos hacen sufrir, que los hijos, que los suegros, que el laburo, que la grasa, o lo que es peor: de todas las cosas que hacíamos de jóvenes!
 
– El presupuesto: antes con $20 nos alcanzaba para la entrada al boliche (los tragos que los pagara el alzado de turno) y la colaboración para el remís, o volvíamos caminando total no pasaba nada. Ahora uno se echa en una mesa a batir el récord de cervezas de la noche -será por eso lo del hígado?- y cuando te están echando porque cierran te das cuenta que encima de la cara de destrucción, hay que vaciar la billetera y así y todo no se llega!!
 
– El síntoma de "vieja gruñona": si bien nunca jamás les tuve mucho aprecio a los niños, últimamente tengo que controlarme para no cagarme a palos con alguna madre, padre y/o tutor por el comportamiento de los infantes. (En Córdoba, cada vez que comíamos tenía un grupo de chiquilines corriendo, gritando y llorando a mi alrededor, será por eso lo del hígado?)
 
– El quejador compulsivo: y éste es el más cruel de todos!!! Se acuerdan de ese capítulo de Los Simpson donde les iban a cortar el teléfono?
Lisa (pregunta a Homero): por qué siempre tenemos problemas con las empresas de servicios?
Homero (con cara de sacado): ya te lo dije, porque tengo MU-CHO TIEM-PO LI-BRE!!
Contando ya con un antecedente familiar -mi papi AMA discutir por nada-, ayer me peleé con los de Movistar!! En el momento me confundí y pensé que estaba madurando y luchando por mis derechos como consumidora, pero después lo medité y llegué a la horrible conclusión:
 
ME ESTOY PONIENDO VIEJAAA!!!! Buuuuu!!
 
(N. d R.: perdón por el corte imprevisto y sin remate gracioso, pero me fuí a hacer el teHito de la tarde)
 
(N. de T.: -sí, me traduzco, y qué?- lo peor es que hay gente como ESTA y es muuuucho más vieja que yoo!)