Y sí mis pequeñines navegadores, por si quedaba alguna duda, por si osaba siquiera atravesar sus mentecitas este pensamiento, por si en algún momento se dejaron llevar por la catarata de odios y dijeron "esta mina es una YEGUA, cómo no puede querer a los niños? cómo se lleva mal con toda la gente que circula por la calle? cómo no tiene una mínima consideración para con la gente que no sabe usar los arturitos? Yo les digo:
 
SOY RE COPADA Y ME GANO EL CIELO DÍA A DÍA
 
Veamos… Tengo un don, sí, muchos lo saben, y es mi capacidad para hacerme la boluda cuando no se me ocurre más que decir. El día de ayer -friday, i´m in love- me tocó cobrar un cheque en un alejado banco del aún más alejado barrio de Colegiales -es verdad, está lleno de niños y bebés y eso me enoja todavía más-. Al llegar a la caja descubro, bah, descubre la cajera, que el firmante se había olvidado de poner el año (el año!!!!) y me dice que no lo puede pagar. Chan! Le ofrecí copiar los números, que lo complete ella, un pebete de jyq (juan y quique) y un pasaje a Moreno, pero no había caso. Entoncés recurrí a mi mejor arma, la cara de boluda: "Pppero y ahora cómo hago?". Milagro, la chica se enterneció y llamó al firmante para consultarle. Ahí descubrí su nombre: Soledad -siempre presente Sole de mi vidaaa-. Habiendo conseguido el tan ansiado cobro, la volví loca con el cambio taaanto que se mareó e imprevistamente el universo entró en caos y me pagó de más!!! Al principio no me dí cuenta o fue más fuerte el gen argento y decidí llevarme la plata, pero inconscientemente, lo juro.
 
Después de una hora de viaje y ya en la ofis, hago el recuento y efectivamente tenía $60 de más. Qué hacer? Según Daniel: vos te pensás que se va a acordar de vos con todas las operaciones del día?
Según mi tío: con todo lo que roban los bancos!! (y engranó)
Según Extel: creo que estaba demasiado ocupada
Finalmente, y para demostrarle al mundo mi bondad, busqué por toda la red el número del banco, esperé media hora hasta que me atendieran y pedí hablar con Soledad (nótese el importante dato brindado por la muchacha en cuestión, cuánta gente sabe el nombre del cajero que lo atiende?). Para ella debe haber sido como un llamado del cielo y para mí, la redención por todos mis pecados -aunque Daniel y Juan no estuvieron tan de acuerdo y dijeron que debería devolver cientos de miles de dólares para lograr la purificación de mi alma-.
 
Así es que después de almorzar regresé al banco en cuestión, siendo tentada en el camino por varios locales de ropa con temporada otoño-invierno, preciosos sweaters que valían $60 y yo con mi tapado Matriz de hace 3 años… pero la salvación udo más y devolví el importe.
 
Sí, gracias, soy una boluda, pero ahora tengo un poquito más de crédito para hacer maldades!!! Muajajajaja!