Buenas buenas mis chiquilines internéticos!! Cómo les va después de tanto tiempo -bah, un par de días- sin mi grata, estimulante y ridícula presencia?? Espero que bien preparados porque esta vez desde las oscuras profundidades de la falta de inspiración me complazco en presentarles el único "Manual de acrobacias para cualquiera"!!!!
 
Claro, el otro año vinieron los del Circo Imperial de China, ahora el Cirque du Soleil, más tarde, el Circo de Quico y el del Facha Martel, cualquiera pone dos mangos (y no precisamente para la entrada, bastaaante saladita por cierto) y arma un "show circense",como si fuera gran cosa el caminar sobre una cuerda a más de 20 metros de altura sobre un oso panda y haciendo daikiris! -tengo un pequeño problema para calcular distancias, pero sí, están un poquito alto-. Por esto mismo, les entrego mi manual para que descubrna lo fácil que es hacer acrobacias en la vida real (suena a Villarreal, qué grande! Riquelme a la selección!)
 
Manual de acrobacias para cualquiera (derechos reservados para mí, tooodos para mí)
 
* Le Grand Me Colé Nel Trené: increíble audacia frente a los guardias de seguridad de Once, levantando ambas piernas con la gracia de un cisne (juá, qué loco) para superar ascendentemente el molineté, seguido de posterior pique de 50 metros hasta perderse camuflado entre los transeúntes de Mitre.
 
* Le Petit Me quedé sin Papier: fantástica muestra de elongación, al descubrir el rollo reemplazante en la esquina más alejada del baño, alcanzando con una relajación mental el nirvana de tocar "el rollo con las manos", sublime.
 
* L´Unique Se Me cayó la Monèt: destreza gacelística para recuperar la moneda caída al no entrar en el expendedor de boletos, dificultando la tarea bolso, cartera, carpeta con apuntes -tablero en el caso de Silvain-, paraguas, gorro, bandera y vincha, con más el ballet de pasajeros que vienen detrás y evitando sutilmente la "apoyè-de-cul", estéticamente una perla.
 
* Le Molinet agressive: esta vez la protagonista es la resistencia de los acróbatas a ese molinete que se ha trabado con la bolsa del súper (pintoresca la imagen típica de un porteño yendo al súper en subte, tan tradicional) utilizando la fuerza física de los músculos abdominales -supongamos que son todos bajitos como los de China- para liberar el aprisionamiento.
 
* Le Grand Nosalté que no hay charqué: ballet de alto vuelo, para evitar mojarse los piecitos los días de inundación en la ciudad, incluye mirada de coté a ver si viene un auto y difícil aterrizaje en terreno resbaladizo. Los acróbatas deben evitar las polleras ceñidas al cuerpo. Cuando se logra genera un efecto revitalizador y sonrisas, el no lograrlo nos hunde en la profunda miseria de tener las medias empapadas.
 
* Alléz alléz, o el timbré inalcanzabile: acrobacia con caño de bondi, en esos que aún el timbre está al lado de la puerta, para sostenerse y bajarse en la parada correspondiente. Los más osados, sí, como vos, como yo, intentan al mismo tiempo atender el celular que suena al fondo del bolso número 3. Combinación deliciosa con "Le Grand Nosalté que no hay charqué" hasta el cordón.
 
* Le troussiers recién lavadé: ejemplar muestra de contorsionismo a fin de cerrar hasta el último botón de ese jean que acaba de secarse. Suele usarse como plataforma una cama, con el famoso "gusanito" boca arriba, o movimientos hula-hulares en una metáfora perfecta de la lucha del ser contra la prisión de la sociedad, representada en este caso por Kosiuko, Ricky Sarkany o 47 street.
 
A ver si les demostramos a estos extranjeros que nosotros también podemos acrobaciar!!
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