Holassss amores y amoras de la red!! Como notarán, la falta de inspiración esta vez sí es duradera y a menos que los chicos de mantenimiento de la página de Clarín (a los que imagino máximo 17 años, ex-hackers impúberes y algo excedidos de peso, esperando alguna noticia de la Salazar con foto) vuelvan a tener algún error dudo que reavive la llama de la genialidad que habita en mí (faaaaaa, no se la creía ni un little bit, no?)
 
Bueno bueno, para comenzar, debo hacer un reconocimiento a mi fan mexicano que no "confundió Plaza de Mayo con Plaza Congreso" sino que enfiló para el otro lado, pero después nos encontramos y me hizo un herrrrmoso presente veracruceño… lástima que yo como guía de turismo tengo menos onda que la movida nocturna de Pontevedra, pero en fin, ya anda por los pagos de Ronaldinho bebiendo caipirinha.
 
Les decía (creo), que dada mi falta de inspiración perenne he decidio internarme en una clínica destinada a estudiar los efectos de las paranoias varias en mi pequeño cerebrito. Hasta ahora me han dicho que en pos de conseguir algo de agua fresca para la neurona recalentada sería provechoso que redacte brevemente los motivos de algunas de mis paranoias (para Adrián De Noia, juá! creo que jamás lee la página no?), qué se yo, me parece medio raro, como que me están usando de conejillo de Indias, como que— ok, corto con la paranoia.
 
Tema de hoy: "La invasión de Clips"
 
Atento a la enorme cantidad de tiempo de mi vida dedicado al ente conocido como "la Cooperativa", uno se vuelve uno, valga la redundancia, con los ignotos útiles que nos facilitan las tareas. Mentes memoriosas recordarán amigos de la casa como Gujis, Dracu, Rejumping, Brochis y la regla de Staff que hubo alguna vez y desapareció. También habrán leído acerca del "Devorador de Biromes" que nos ataca periódicamente. Pero hay unos seres que lentamente van poblando nuestra oficina. Aunque se reponen menos frecuentemente que las biris, aparecen en los lugares más insólitos como pidiendo ayuda, que un alma caritativa les haga upa y los devuelva al cosito imantado a donde pertenecen. Claro, ahí se sienten protegidos entre sus pares y se aferran al imán con tal de no laburar, pero no nos dejemos engañar por estas viles criaturitas, que con esos ojitos de acero galvanizado -sí, tienen ojitos, no me digan que no los miran llorosos- intentan hacernos perder tiempo en su rescate emotivo!!
Los vemos por todos lados: alfombras, carteras, bolsillos, sobres vacíos, arriba de la pc, abajo de la pc, en la caja de diskettes, adentro de la impresora, pegados en la funda del celular, en la cola del banco, en el piso del bondi, en la caja del banco, en la cama, adentro de las zapatillas, en el baño, en la cocina, sobre el tubo de agua… en fin, poco a poco se van apoderando de nuestros lugares con el simple propósito de reducir/anular nuestra inconmensurable productividad diaria en pos de recogerlos y pensar desesperadamente qué papeles han sido separados in eternum desde que al ganchito de mierda se le ocurrió dejarlos ir, vaya uno a saber en qué lugar!
Y no sólo a través de la invasión física onda desembarco en Normandía, sino que su cabecilla, multiplicado por la cantidad de pc´s que existen en el mundo, el maléfico Clippo -sí, no te tengo miedo, acá en la clínica me cuidan y tengo identidad reservada, sí, yo, Coni-, que se regodea interrumpiendo nuestras inmejorables cartas con sus consejos desubicados, que nadie pidió!! O en todo caso, si alguien necesita un consejo no creo que se lo vaya a pedir a un coso intangible con cara de nabo (aunque el profe Einstein se zarpa…)!!!
No nos dejemos convencer, pasémosle la aspiradora al mango y que se pudran, malditos gastadores de metal precioso y usemos con total confianza a nuestras amigas Brochis, esas sí que son útiles y no joden, -salvo cuando te muerden los dedos…-.
 
En fin, ya me siento mejor… perdón si los aburrí, pero me gané una merienda con tostadas y dulce de leche😀