Ehm, sí, como todo tiene un final, todo termina, y se me acaba la vida de ermitaña en casa sola y vacía, asíque se vinieron las yeguas a hacerme compañía y sacamos las bellas fotos que he subido. Nadie se hace cargo por los efectos colaterales que la visión de estas imágenes pueda causar (mareos, nauseas, vómitos) porque somos así, así seguiremos y nos la bancamos!!
 
Ah! las últimas son en el auto…