Escenas del capítulo anterior: la gente se aburrió pero el viaje continúa, mala suerte!!
 
Domingo 27
 
Habiéndonos levantado igualmente a las 7 am como todos los días, no teníamos la más puta idea de qué hacer, asíque enfilamos para la Terminal vieja y querida, a una cuadrita del hotel y averiguamos los posibles destinos: por un lado teníamos una Casa de los Pájaros, o algo así, que en realidad no sonaba demasiado sugerente y por otro Ciudad del Este, con el agravante que por ser domingo supuestamente no había muchos locales abiertos (aunque esto resultaría muy útil al día siguiente).
 
Finalmente, con nuestra detonación a cuestas decidimos tomar el primer micro que viniese a ver qué nos deparaba el destino. Y fue Paraguay nomás, trepamos al onibú junto con una banda típica con arpa gigante y todo y partimos.
 
Les cuento que para ir a Paraguay el cruce directo se encuentra en Posadas, a 300km de donde estábamos, en cambio, para ir a Ciudad del Este hay que cruzar la frontera con Brasil, atravesar Foz y de ahí cruzar por el puente Chorongo Neves entre ambos países mercosureños. Como media hora después llegamos a destino. Por lo que me habían pintado era un lugar horrible, donde no se puede ni caminar y la gente te persigue por la vereda para vender cosas. Será que había poco movimiento ese día, pero no me pareció muy diferente de un Liniers, Retiro, Constitución u Once, será también que mi ma no va mucho por esos lados je.
 
En fin, nada del otro mundo en realidad, hasta se podría decir que bastante pintoresco para ser un centro de contrabando y esas cosas, la plazoleta del medio está bastante buena y cuidada, la gente es increíble, rusos, árabes, brazucas, paraguayos que ni en pedo hablan en castellano, todo un crisol de razas donde los más turistas éramos nosotros. Durante varias horas nos dedicamos a revolver en cada localito, local y localsote buscando cosas varias para darnos cuenta que en sí la gran diferencia de precio que había se evaporó en algún momento entre hace dos meses y hoy, debido a vaya uno a saber qué.
 
Ya el sol empezaba a pegar fuerte al mediodía y la mayoría bajaba las persianas. En cinco minutos quedó todo desierto y tuvimos que retomar para el lado de casa. No sé por qué razón, en vez de regresar a Puerto Iguazú, nos fuimos a almorzar a Foz, en la remodelada avenida Brasil a un típico barcito de barrio jeje, de esos que ni sonando vas en Baires, bue, acá tenía toda la onda!! Además en Brasil tienen una hora más que nosotros y a las 14 cierra todo los domingos, asíque era el único lugar abierto. Era una especie de bistecca libre (??) y el camarero era igual a D´Alessandro pero morocho, muy amable el niño y con conocimientos básicos de castellano lo cual facilitaba el comprendimiento de qué significaba bistecca o frango, que es pollo creo jeje. Afuera hacía como 200 grados a la sombra y encima no teníamos la menor menor idea de cómo volver a tomar un micro por lo que caminamos como 15 cuadras, con mi má y sus pies ampollados acordándose de los paraguayos, brasileros, Gal Costa y la madre que los parió y mi pá jugando con su nuevo chiche filmando las estupideces que hacíamos.
 
Por lo demás, y después de dejar nuevamente nuestras huellas en la esponja con yodo del Senasa regresamos a nuestro bonito país a relajarnos y comer, obviamente, porque recordemos que cuando no hay nada mejor que hacer, siempre terminás en un cafetín degustando licuados, café, cerveza o helados Conogol -me hice adicta debo reconocerlooooo!- para pasar el rato…
 
Próximamente: Atrapados con las manos en la pc!

 

Y de Regalo por haber leído hasta acá, una muestra de que el Windows no es tan amigable con el usuario a la hora de brindar soluciones…

 
Anuncios