Su atención por favor damas y caballeros distinguidos que visitan este espacio. En esta oportunidad no tengo el agrado de invitarlos a participar en una campaña de concientización sobre una bestia mortífera y sanguinaria que acecha en oficinas, atenciones al cliente y hasta domicilios particulares! Una bestia que hemos dado en llamar "Devorador de Biromes".
 
Todos conocemos y confiamos nuestras ideas -salvo los que escribimos en la pc-, pensamientos, tareas para hacer, números telefónicos, recetas, apuntes y tantas, tantas cosas a esos nobles utensilios plásticos denominados "biromes" en honor a su creador, o bolígrafo técnicamente digamos. Pero estas buenas amigas, compañeras de trabajo, no tienen paz en sus ocupadas vidas.
 
Pero analicemos qué ocurre por ejemplo en una oficina: mientras se desarrolla la actividad laboral las biris (cariñosamente) deambulan de un lado al otro, ejerciendo su profesión honesta y eficientemente durante su larga vida útil. No es un trabajo sencillo, pasan de mano en mano, algunas más sucias que otras, de despacho en despacho, se pìerden bajo montañas de papeles, a duras penas logran salir nuevamente a la superficie, se caen detrás del cpu de la pc recibiendo una estática más que interesante, a veces salen volando después de un torpe revoleo y más torpe el boludo que no las ataja, son aplastadas dentro de pesados códigos civiles para marcar hojas, quemadas con cigarrillos que han caído de sus ceniceros, salpicadas con mayonesa en el horario de almuerzo y hasta son despanchurradas vilmente por algún zapato inconsciente…
 
Claro que todas estas calamidades forman parte de las tareas habituales, el grave problema surge después de las 18 horas… Es en este momento cuando la oficina queda a oscuras y nuestras biris quedan a merced de él, nuestro acechador innombrable. Tiene diversas formas de ataque, en general depende de cómo le pegue la maldad esa tarde-noche:
 
* Intercambio de capuchones: el capuchón es parte de la identidad de cada biri! Nuestro malvado se divierte quitándoselos y tratando de calzarlos en otras anatomías, gozando con el dolor que produce el hecho de que no son iguales las redondas que las hexagonales o las otras que tienen como una rosquita…
 
* Destrucción de capuchones: en este caso, directamente son destruídos y nuestras amigas quedan a merced del secamiento de tinta y consecuente viaje al tacho de basura.
 
* Mutilamiento de capuchones: parece que son uno de los juguetes preferidos de este alma cruel, podemos observar las marcas de sus mordeduras en la puntita del capuchón, o la rotura de la patita dejándolos inservibles para su función de hisopos.
 
* Abuso deshonesto: uf, acá ya entramos en un terreno más peligroso, fácilmente reconocible por la falta de la tapita de atrás, quizás hasta un poco astillada la parte donde encastra -es que acaso no tenés sentimientos bestia del demonio?!?!?!?!-. No conforme con este horror, la tapita puede ser usada para intentar ahogar al sereno!
 
* Vaciamiento de empresas: no conforme a veces con abusar de ellas, también suele llevarse su vida separando al cuerpo del tubito de tinta de adentro, con lo cual hay que andar buscando las partecitas y recuperarlas con un poco de cinta adhesiva -que por otra parte, queda bieeeen cabeza-.
 
* Abducción: este es el más grave, no importa cuántas veces por mes se compren 10 biromes para 5 (cinco) personas (!!), al cabo de una semana quedarán 2 y habrá un par de intrusas de otras oficinas tratando de ganarse el pan. Parece increíble, pero por las noches son abducidas por este demonio y trasladadas a lugares distantes como carteras, bolsillos, mesas de bares, pisos de colectivos, escritorios ajenos, agendas y hasta telos! Una terrible consecuencia de esto es que las que quedan se encargan de destruir a la intrusa, que frecuentemente pertenece al género "me la regalaron en la expo" con muchos colores y firuletes raros, y nombres en inglés y hasta números de teléfono, provocando gran envidia y resentimiento en nuestras fieles azules, negras y transparentes.
 
* Me cortaron las piernas: por último, en este listado tenemos un flagelo que afecta a las "me la regalaron en la expo", quienes por una vil acción, se ven privadas de su resorte interno haciendo que cuando queremos escribir se vaya la bolita para adentro, precisamente cuando queremos firmar un cheque y el forro del cajero seguro que lo rechaza porque hay un trazo de más.
 
* Profanación de tumbas: al monstruo le brillan los ojitos cuando hace esto, toma las biris que ya fenecieron del tacho de basura y las coloca, bien acondicionadas que hasta parecen nuevitas, al lado de cada teléfono!
 
Por todo lo expuesto anteriormente, en este llamado a la conciencia popular les pido que cada vez que usen una biri, por favor, les ruego, les imploro, por ellas, porque puedan llevar un plato caliente de comida a sus casas,
 
QUE LA VUELVAN A PONER EN EL LAPICERO MANGA DE LARVAS DESORDENADAAASSSS!!!!
 
Y a vos monstruo asqueroso, DEJA DE CHOREARTE NUESTRAS BIRISSSS!!!
 
Muchas Gracias
 
PD: Un desgarrador testimonio de una biri que no soportó más
PD2: No conseguí fotos de biromes, maldito sea el Devorador que se ha llevado todo…
 
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