Escenas del capítulo anterior: en la apasionante ciudad de Puerto Iguazú, nuestra heroína descarga su crítica destructiva con fiereza sobre el famoso río. Sin embargo, en Ciudad Gótica, algo se estaba preparando para dejarla con la boca cerrada…
 
Sábado 26/11 – 7.20am
 
Sí, como les decía, acá me levantan más temprano que cuando tengo que ir a trabajar, asíque imaginen mi cara de destrucción después de una noche de calor y ronquidos que no me dejaron dormir (hablé ya de la accidentada convivencia con mis padres no?), quejándome de la hora y tratando de coordinar para salir a la puta caie… Como pude me fui a desayunar rapidito al comedor de la hostería (wow, en el ciber están pasando "My way" cantada por Frank… qué placer!) y ya a las 8.15 estábamos en la Terminal -que gracias a Dios nos queda a una cuadrita nomás- abordando el bus para ir a conocer las… Cataratas del Iguazú!!!
 
Llegamos al parque bien temprano pero ya empezaba a pegar el sol, esperando el trencito en la supuesta Estación Central. El trencito no es ni más ni menos eso, un trencito, con asientos de madera bien abierto para apreciar la vegetación bien de cerca, pintoresco por demás. Ahí nos enteramos de la primer venganza del maldito río: el temporal de hace un mes atrás -justo cuando hubiera viajado yo antes- se llevó las pasarelas que te dejan parado ensimismamente sobre la Garganta del Diablo, por lo tanto esa parte no se podía visitar… damned! Igualmente estaban habilitados los otros dos circuitos, el Superior y el Inferior.
 
Empezamos por el Superior, metiéndonos en la selva y de golpe, chan, de un lado veías un arroyito mansito y pedorro y del otro lado de la pasarela un salto que te erizaba la piel! Y mi ma diciendome de fondo "y esto no es nada… esperá" tras cada maravillamiento mío. Así fueron sucediéndose saltos hasta que se abrió la vegetación y como un telón descubierto se llega a un so-called "punto panorámico", se ven de frente los saltos más imponentes, el ruido del agua cayendo es por momentos espeluznante, por momentos agradable, lo que sí es imposible no quedarse como bobo mirándolas durante minutos, horas, días, atrapados por la fascinación del movimiento perpetuo, la fuerza arrasadora de la naturaleza y la belleza que al mismo tiempo es parte de esa fuerza… las fotos son fotos, imposible que representen la magia del momento y del lugar, sin dudas que un golpe bajo del río… me enamoré!!
 
Ya con el alma satisfecha de imágenes, llegó la hora del Inferior, entendamos, no se habla de calidades sino de alturas, en el Superior uno termina parado sobre los saltos, acá se ven desde abajo y el paisaje es más cercano, más real, tan real que terminás literalmente bañándote en las Cataratas cual Coca Sarli -salvando las distancias, sabrán discernir-!!! Al llegar al principio no me animaba, es como que se te viene encima y te empapa, asíque fui con mi papi y la verdad, sentir las gotas de ese agua tan pura en la piel, nos miramos y nos pusimos a gritar como desaforados "waaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! la puta que vale la pena estar vivo!!!!!" No, no, si ayer me descargué contra la ciudad, ahora esto es la mejor recomendación que puedo hacer, lo tienen que vivir, ahí se olvidan de todos los problemas, de todos los prejuicios, de lo que sea, estás ahí, te estás mojando en las Cataratas y el resto te chupa😀
 
En fin, cómo continuar después de esto, no? Como mis viejos ya habían hecho todos estos recorridos, quedaba cruzarnos a la Isla San Martín, que es un cacho de selva puesto estratégicamente a metros de la caída de varios saltos como para darle un toque de obra maestra al cuadro -y de paso taparme la Garganta del Diablo así no la veía-. Fuimos con mi pa, tuvimos que bajar una especie de escalera chamuyada con piedras, bajo el sol del mediodía, lo mejor es que aunque no tenga dificultad y lo hagan desde personas mayores hasta nenes chiquitos, uno en ese momento, "su" momento personal, se siente un explorador atrevido, saben lo que debe haber sido estar en la piel de Alvar Núñez por más Cabeza de Vaca que haya sido, al llegar a ese lugar en esa época?? Aunque no lo crean, me subí al botecito para cruzar y aunque no sabía de donde más agarrarme, llegué sana y salva je -repito, le tengo pánico al agua y más pánico aún a los barcos que van sobre ella, pero el ansia de aventura y de aprovechar al máximo el lugar pudieron más-. Ahí en la Isla subimos varios metros pero el mirador principal estaba también cerrado por reformas… en fin, lo dejamos en empate.
 
Y el tiempo no para, llegamos al Fast Food para almorzar con un hambre increíble, y después de haber hecho todo eso recién era la 1 de la tarde! Eso por hacerme madrugar… almorzamos tranquilos -para variar, milanesa napolitana con fritas- y de vuelta a casita. Y como no los mencioné antes les armé el…
 
Medallero Coni de la Fauna Catarateña
 
Premio Gandhi: para el "yacaré obrero" según mi ma, lagarto overo según su nombre técnico, a pesar de su apariencia amenzante salía corriendo para no salir en las fotos, un divino!
 
Premio Maradona: para la enorrrme cantidad de mariposas de distintos colores, no sólo te acompañan en la visita a las Cataratas, sino que son re confianzudas, se te posan encima -o será mi body splash tropical que las atraen?-, y se dejan sacar fotos!
 
Premio Chenemigo: para las pequeñas lagartijas, con esa cara de nabas cuando lo único que hacen es apoyarse sobre las rocas y asustar a las viejecitas -mi ma incluída-.
 
Premio Terminator: para el coatí!! que muerde, que no le den de comer, que transmite rabia, dios, es un desastre el chabón, no sólo te pide comida sino que mete el hocico adentro de los bolsos y te roba lo que encuentre!!
 
Sinceramente, el día todavía no termina, pero estoy cansada de escribir y ustedes se van a cansar de leer también, les debo las fotos porque ahora estoy en Posadas y no traje el cd… igual sigan conectados que se vienen cosas más interesantes todavía!
 
Próximamente: el show más bizarro de la historia de la música internacional en restaurantes brasileños