Y bue, siendo por fin la hora de internet, los saludo ahora sí…
 
Holasssssssssssamigooooosss y sssaaaaamigaaassss de mi patria y de otras patrias también!! Aquí, desde la ciudad de Puerto Iguazú y a ¿escasos? 1600 kilómetros de la ciudad que me ha visto nacer, me dedico a contarles algunas de las peripecias de mis terrific vacations. Pero todo tiene un principio e iremos parte por parte como Jack -no el de los chocolatines eh?-.
 
Parte I – Adentrándonos en la selva…
 
Como sabrán todo comenzó el día jueves 24 de noviembre a la tardecita, instalados cómodamente en el cama-suite de Crucero del Norte nos dispusimos mis señores padres -de aquí en adelante "Pa" y "Ma" indistintamemente- a partir rumbo a Misiones, la provincia más al nordeste de Argentina, de clima subtropical y tierra colorada, famosa más que nada por incluir dentro de su geografía uno de los espectáculos naturales más impresionantes del mundo, las Cataratas del Iguazú.
 
Debo confesar que sentía algún temor por el hecho de compartir mis vacaciones con mis padres pero desde que el micro puso primera intentamos tomarnos cada contratiempo con buena onda y hacer nuestra de por sí accidentada convivencia algo bastante divertido digamos.
 
Aclaremos que teníamos por delante casi 17 horas de viaje y por más que mi amigo cosito de mp3 me hace compañía, con algo más tenía que llenarlas. Desde ya, antes del primer puente de General Paz mi Pá estaba mandando su primer mensaje de texto -para los que me acusan de fanática eh-. Luego de parar en Retiro salimos a ruta libre (??) y enseguida vino el mozobús a ofrecer qué? un vasito de whisky para entonar el viaje y conciliar un sueño reparador. Yo estallaba de felicidad se imaginarán, pero oh! sorpresa, a mí no me ofreció, asíque lo llamé y con cara de naba le dije "soy mayor (de edad)" y me dió mi merecido brevaje.
 
Igualmente, acá la reina del show no iba a ser yo, sino que la paranoia me viene de algún gen masculino jeje, tendrían que ver a mi viejo calculando cuánto tiempo iba a estar detenido el micro para poder bajar a fumar!! Y volver felíz de haberle dado dos pitadas antes de subir de nuevo porque le había "preguntado al piloto" (sic)!!
 
En fin, nos sirvieron una cena bastante suculenta de la cual comí la mitad porque el resto era tarta de zapallitos, una especie de suprema milanesada de pollo rellena mmm homeroooo… y a dormir! Salvo algún que otro despiste a la banquina digamos que el viaje fue tranquilo, y mucho mejor cuando intenté quedarme despierta para ver el amanecer y me dormí 5 minutos antes.
 
Ya entrando en el viernes, a las 7.20am me despertaron a los golpes para desayunar -recuerden que en mi casa en día laborables me levanto a las 8am damned!!-, pero iba a tener mi recompensa pronto, no sólo por la medialuna rellena con jamón y queso y las tostadas varias, sino porque al correr la cortina apareció ante mis ojos un espectáculo increíble: ya estábamos entrando en la selva!!! Aunque no lo crean, paredes rocosas -de "roca cascote" según mi pa- negras, tierra colorada y húmeda y verde, verde y más verde, vivo, lomadas, cada tanto el camino giraba y se veían literalmente montañas de selva, impresionante!! Ya sé que con las fotos no van a sentir lo mismo que yo, pero sinceramente no hay mejor forma de despertarse😀
 
Después de varias paradas en distintos pueblillos, Alem, Apóstoles y otro que no recuerdo, llegamos a Eldorado donde pa se quedó a hacer sus biznes y seguimos hasta nuestro destino final con mi ma: Puerto Iguazú!!
 
Próximamente: el día que intentamos saber qué hay para hacer en Puerto Iguazú…