Sisisisisiiiii amigossss y gente que no tanto! Espero no haber ensombrecido su optimística visión de la vida con estos post delirantes y deprimentes que me pegan cada tanto, así es que (no sé si "asíque" está bien escrito, o sea, va todo junto o separado??) ahora me pongo nuevamente al servicio de sus débiles mentecitas para ofrecerles una guía conductora situacional en esos momentos difíciles de la vida en que debemos comenzar a interactuar con los demás.
 
Guía práctica de Interhumanismo
 
Capítulo I – Se rompió el bondi!
 
Dejemos volar nuestra imaginación y recreemos un día viernes de noviembre, bastante caluroso por cierto, de esos días que jamás, pero JAMAS te van a tocar en tus vacaciones en la Costa, completamente desganados en la vida por la agotadora semana laboral y siendo las 17.30 decidís unilateralmente irte a la mierda, o como dice mi querido hermano "me voy a la garch*!"
 
Llegás a tomar el bondi bastante despejado y a las 10 cuadras te sentás, gloria de las gloria, ventanilla abierta a full, te sumergís en la música del mp3 y hasta llegás a dormirte o pensar en la envidia que te tiene el resto de los pasajeros. Pero de pronto, de atrás de un árbol aparezco yo, no! de pronto el bondi se para en seco y choca con la dura realidad: hay que bajar y esperar al que viene!
 
Para hacerla breve, supongamos que 10 minutos después viene el otro bondi, completamente hasta la manija y mientras la gente se atora en ambas puertas, nosotros sonreímos, nos tomamos la vida con Coca Light y dedicamos una mirada burlona a las 165 personas que están arriba diciendo "no, yo espero al próximo".
 
Claro! Inocentes palomillas! Ahora nos quedamos a solas con el bondiman y… debemos hablarle!!! Sí, acá un breve detalle de posibles frases para pasar el rato:
 
1. Declaración de principios: siempre es bueno empezar con alguna afirmación contundente, para dejar en claro nuestra posición
 
– No, para viajar así yo espero al próximo… superada 
– Y sí…
 
2. Colectivero en apuros: al fin y al cabo él también tiene que decir algo
– Ehm… tenés fuego?
 
3. Empatía for the bondiman: tampoco vamos a estar todo el tiempo mirando al horizonte lejano de Gaona, así es que -jeje- nos interesamos por las calamidades de este pobre trabajador argentino
 
– Y… qué se rompió?
– Reventó (sic) la turbina (sic) los bondis tienen turbinas???
– Ahhhh… y qué, levanta temperatura? 
– No, te jhdfgefaskdfsbdfj (no entendí nada)
– Ahhhh… Y sí…
 
4. Estilo Mirtha Legrand: podemos aprovechar para sacarnos dudas sobre el sistema colectiveril
 
– Y le hacen mantenimiento?
– Y los auxilios salen desde Retiro? o de Liniers?
– Ahh, están siempre dando vueltas…
– Y ahora pega mucho el sol de frente no?
– Y cómo se rompió? (sigo sin entender)
– Y ya llamó al auxilio?
– Y siempre le toca el mismo horario?
– Alguna vez le ofreceron droga?
– Y sí…
 
5. Entrevistame que me gusta: cómo no! él también puede preguntar!
 
– Y hasta dónde vas?
– Y dónde subiste?
– Y venís de trabajar?
– Y salís hoy, que van a bailar?
– Ahhh sí, ahí por Ramos que está Pinar de Rocha
– Ahhh hasta Olivos! (sí, le conté toda la historia, y qué?)
– Y sí…
 
Como conclusión de esta guía podemos destacar entonces las palabras clave que no pueden faltar en ninguna charla pasajero demorado – chofer resignado:
 
– Y…?
– Y sí…
– Ahhhh
– Y sí…
 
Sin más, y siempre intentado mejorar la vida de los lectores (con esto se habrán dormido y descansado bastante) vuelvo a mi sábado novembrezo, no sin antes saludar afectuosamente al chofer del 99 que compartió este bello momento conmigo y bueno, como le dije antes de partir subida al otro interno -que venía también hasta la manija- "Chau! Suerte! Nos vemos!" a lo que él contestó "Y sí…"
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