Y sí, el huracán Kathrina -no era la rubia del Jinete sin Cabeza?- ha llegado de incógnito a Buenos Aires para inundar mi pequeño cerebrito con una laguna mental de esas que duran varios días, los suficientes para que sólo entren a la página los que buscan a Paolo o fotos de la Cuccinota (que para variar, NO HAY, porque siempre pensé que estaban hablando de la Cicciolina, no sé por qué no se ponen nombres más normales!).
 
En fin, comentando el tema con un colega, recibí el consejo "escribí cualquier cosa", lo cual me pareció una falta de respeto a los 4 o 5 que me leen, asíque hoy a la mañana decidí consumir mi bálsamo inspirador, sí, un alfajor Pepitos y dejar abiertos mis sentidos a las grandes de muzza…
 
En eso andaba, con los ojos chiquititos por el sol sobre la autopista cuando me pegó, sí, me pegó el viejazo, la melancolía (será por haber escuchado Melancólico?) y se me ocurrió proponer en estos tiempos de fiestas rave, chill outs, creamfields y otros nombres chetos para cobrarte $70 la entrada a un parque, volver a nuestras raíces, a los domingos de nuestra infancia (bah, de la mía, capaz que uds. se iban a Disney los fines de
semana), recuperemos las salidas de los early ninety´s!! -el que quiera invitarme avise con tiempo, porque hay que madrugar!-.
 
* la Costanera: con los abuelis (esnifff), la infaltable mesita sandwich o como se llame, la que se hacía una valijita después, los vasitos telescópicos, los sanguchitos de salame y la generala! qué tardecitas al sol, jugando a la pelota (sí, tenía que jugar yo también) y mateando, aunque en esa época no tomaba mate yo, los cañoncitos de dulce de leche! Más acá, en tiempos del freesbee, tratando de no tropezar con algo por mirar los
estúpidos plásticos que volaban -y esquivando los ajenos que siempre te daban en la cabeza-.
 
* Parque Saavedra o Centenario (disculpen pero no soy de Capital): ahí, al costadete de la Gral. Paz, y el nunca bien ponderado barrilete, qué quilombo se armaba! También había que llevar los sanguchitos pero la onda ya no era la mesa sino las reposeras de nylon rayadas (preferentemente verdes) o la lona naranja todavía con arena del verano para tomar el solcito  y el viento también, sino para qué diantres llevabas
el barrilete!
 
* el KDT: no sé si alguien sigue yendo -llendo!- imagino que sí, pero también era salida obligada, a veces llevábamos las bicicross, la mía era blanca y violeta, re top, y la de mi hermano amarilla y naranja, tuneada con esas cosas de gomaespuma en los caños y los viejos se alquilaban las dobles, aaahhh éramos tan jóvenes! Y es mentira que uno nunca se olvida de andar en bicicleta, porque la última vez que me subí casi me pongo un colectivo en plena avenida 3 de Gesell!
 
* las parrillas del Acceso Oeste: esto sí que era placer! A comer asadito nos llamaban, salíamos tempranito para conseguir lugar, se acuerdan? los estacionamientos llenos de banderitas, todavía eran de verdad los que revoleaban la franela! y encima la mayoría tenía juegos de caño, hamacas, toboganes, para hacer bien la digestión de los choripanes… nos moríamos de frío pero seguíamos igual, hasta que te daba corriente el metal!
Infaltable la pelota y obviamente jugaba yo con mi hermano, que encima tenía la locura de ser arquero, con guantes y todo, asíque la diva pateaba penales al mejor estilo Cholito en Muñeca Brava…
 
* las pastas de la abuela: (otro esnifff) llegábamos temprano para sentir el inconfundible aroma de la salsita, me parece estar sintiendolo en este momento, más el estofado ahhh qué rico por dios! Mientras tanto, el abuelo nos leía los chistes del diario dominguero, y veíamos la carrera de TC (miento, creo que todavía no estaba Carburando, pero en fin… son mis recuerdos). Terminabamos tipo 4, listo para la siestita que jamás dormíamos, el cafecito con facturas y a casa a hacer la tarea para el lunes! No sin antes ver "El mundo de Disney" con Leonardo Greco -donde está?-.
 
Esniff, esnifff… me puse mal… después sigo, me parece que me llaman para salir… ya va maaaaa, me pongo la campera y voy!
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