Persiana Americana suena de fondo en esta mañana gris… cada vez nos parecemos más a Londres y cada vez mis post se parecen más entre sí (sí, yo también lo noté, pero es que hace una semana que llueve y queda bueno empezar describiendo estos días de mierda, con 153% de humedad, que estamos teniendo acá en el lejano Sur).

 

Ts, la cosa es así (la ts es el chasquido con la lengua), con motivo de las elecciones blogueras que se están llevando a cabo en el Blog Latino me he dedicado a circular por las páginas más votadas a ver por qué era que las votaban, y me dí cuenta de varias cosas:

 

  1. la gente no me vota porque no entienden el idioma porteño pese a los continuos esfuerzos por derribar las barreras idiomáticas.
  2. los argentinos no entran porque no hay fotos de minas en pelotas.
  3. los intelectuales no me leen porque no escribo sobre los temas profundos de la humanidad
  4. los hombres modernos no me leen porque no comento las noticias importantes mundiales
  5. los que buscan un recreo en la red no me leen porque no hago ficción de la buena
  6. Sole no me lee a veces porque no entiende lo que escribo

 

Entonces pensé cuál era mi target, quién me leía, por qué estaba escribiendo, para qué… Y la respuesta vino rápidamente:

 

A LA GENTE CON SENTIDO DEL HUMOR!!!

 

A vos, loco motoneta, que en tus horas de aburrimiento internético llegás de casualidad a mi blog y aunque sea sonreís una vez con todo lo que escribo, ya esa mínima sonrisa, ni pido una carcajada, me alimenta el alma. Y no es que quiera ponerme sentimental, pero revolviendo los papeles que tengo dentro de la billetera encontré esta carta hecha un bollito.

Era un bollito muy muy chiquititito, como pude lo abrí y leí a media voz:

 

“Estimado Hojitus,

                       hace tiempo no recibo noticias tuyas y decidí volver a escribirte para saber cómo estabas y contarte un par de novedades. Me mudé!! Ya no vivo más en el interno 57 de la línea 172, viste cómo es la vida, todo fluye continuamente, la salida del default, la elección del nuevo papa, me hicieron replantearme seriamente el seguir subida a este bondi, viajando siempre por el mismo camino. Como ya sabés, nunca pude conseguir un novio porque la mayoría de las hormigas negras no hace viajes de corta distancia, se dedican al tema de la construcción y todo eso. Y el otro día, hace como dos semanas, recibí un mail (nota del lector a media voz: sí, yo también me pregunto lo mismo) de nuestra prima, la Chola que me decía, venite pal campo, venite a vivir una vida más tranquila y relajada, acá hacemos peñas todas las noches, nos tomamos unos whiskachos y bailamos con los cascarudos de la chacra de la vuelta. Vos me conocés, yo soy medio lenta para mover y me costó hacerme la idea de que no iba a ver más a los pobres infelices que viajan todos los días, yo ya los sentía como parte de mi vida, mi familia, y les agradecía que no me volaran por la ventanilla. Por fin un día pude acercarme a uno que tenía cara de mafioso y arreglamos cómo sería el traslado, había que hacerlo con mucho disimulo para que los de la 172 no se dieran cuenta hasta que estuviera muy lejos. Eran como las 7 de la tarde y me subí al apoyamanos del asiento, desde ahí se ve todo con una perspectiva diferente, mucho más cerca de las caras de la gente. Una de ellas me llamó la atención, tenía cara de tarada y cansada al mismo tiempo, pero me parecía familiar, se parecía mucho a la hija del señor del coche donde vos vivís, entonces me dije que era la indicada!. Me miró fijamente, como sabiendo que iba a escapar de esta triste vida, pero no dijo nada, sumida en sus pensamientos. Pero, yo tenía que seguir adelante y encontré al personaje que me iba a transportar. Era bastante gordo y llevaba un pullover lleno de agujeros –como un policaetedro para pirulines-, en un momento pensé que iba a doler, pero no, en un descuido del chofer el señor gordo apoyó la panza en el apoyamanos y me subí a su pullover agujereado!! Era tan calentito, tan acogedor, tan diferente al caño sucio donde está el timbre donde yo vivo, que me sentí muy feliz… A los dos días de viajar en el pullover llegamos al campo y me encontré con la Chola, ahora sólo faltás vos negro!! Hasta estoy noviando con un cascarudo di-vi-no, se llama Jorge y trabaja llevando bolitas, y no sabes cómo la poneeee. Ejem, bue, me fui de tema, acá te estamos esperando con lo pibe para festejar y ponernos hasta la peluca!! Espero que pronto nos contestes, te extrañamos….

 

                            Saludos de tus primas,

 

                                                        Carmela y Chola –sí, la Chola se me prendió en la carta-”

 

En el primer momento me sentí bastante culpable por el destino de Hojitus y que quizás nunca se reencuentre con su familia, después enojada por lo de la cara de tarada y por última asustada por saber cómo llego esa carta al fondo de mi billetera. Al final me agarró mucho sueño y me fui a dormir contenta porque la carta me salvó el blog, tiene profundo contenido humano –bah, hormiguil-, noticias mundiales, intento de idioma neutro y creo que Sole me va a entender… me faltaron las minas en pelotas, pero les dejo esto…    

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