Yes my dears (así no pongo sí, mis queridos y después se me quejan)… lamentablemente, en este lado del mundo todo ahora es estar guors, pero desde que Anakin se pasó al lado oscuro nuestra oficina se ha convertido en un oscuro (otra vez) agujero del infierno en el cual cada movimiento viene seguido de calamidades cada vez peores (menos mal que Jotape se copó y nos trajo los bocaditos Bonafide para pasar los malos tragos)…

Hoy sinceramente, no sé cómo estoy acá escribiendo, pero se las debía a mis más fanáticos seguidores (esos 3 o 4 que se la pasan entrando y decepcionados al no encontrar nuevo material se van como Paraíso Rock después de no llegar a los 3 puntos de rating, sin hacer más que dejarme mensajes amenazadores). El tema de hoy es la maldita justicia poética, esa que a Homero lo hace caer del sillón al gritar "tú no tienes hijos!", fue la que se ensañó conmigo… Esta mañana, recién llegada a la oficina, mientras saboreaba mi café matinezco, traído por quién? sí, por 47 street -como aprenden ya, que ternuras…- le comentaba a Extel que se quedara tranquila porque siempre estas semanas del mes son las más tranquilas y nos podemos poner al día con las cosas pendientes de los momentos más agitados. Así, con la cabeza fresca porque hace muuucho frío, me fuí tranquila a la AFIP (algo así como Administración Federal de Ingresos Públicos) y pasear por la avenida Callao, esta vez sin molestos estudiantes manifestándose en contra de algo (de las paredes, del ruido, de las ratas, de los exámenes, de que levantaron Paraíso Rock, de que la librería rebajó las agendas que se compraron hace poco, en fin).

Todo venía tan bien, salimos a almorzar a un horario razonable, aunque debí darme cuenta que algo se avecinaba porque la nenita que viene a vender lapiceras hoy no vino, sino que pasó la otra que pide monedas, no le dimos y me preguntó la hora; como soy mala y no tenía ganas de abrir el celular para fijarme, tanto Sole como yo dijimos que no teníamos reloj, pero la sagaz niña -o como dice el contador, era una veloz de aquellas- me miró con cara de "cómo te cagué tarada, qué te pensás? que soy idiota?" y señaló mi teléfono esperando que me dignara a decirle el horario… en fin, peor humillación no creo que exista después de un "ah, cierto que tenía la hora ahí…" ya se estaba armando…

En la otra punta del mundo, un huracán generó el efecto mariposa y al volver a la ofis la calma reinaba todavía por un par de medias horas (o sea, 1 hora)… hasta me cerró la conciliacióin que el viernes me había hecho sudar frente al contador -"yo no soy contadoraaaaaaaaa!!"- hasta que de pronto, cuando nos estábamos por ir, ocurrió la catástrofe. The money is missing!!! para hacerla quick and painfull como dicen, desapareció la plata de la caja chica y nos quedamos hasta las 20 horas (2 horas más tarde de lo normal) buscando lo inencontrable, cada vez más desesperadas y deschavetadas NOTA: descubrí el modo más práctico de ponerse en pedo, ponés unas gotas de gel sanitizante para manos, frotás un poco y aspirás de golpe el alcohol que sale, te agarrás una mamúa de las que te jedi… -jediiii, re star wars seguimos- Con esto tiramos un rato más y le dejamos la mejor impresión al novio de Extel que nos vino a visitar y conoció nuestras maravillosas personas profiriendo insultos a los 4 vientos y faltando el respeto a quien osara decir "che… se fijaron entre los papeles esos??" Pero qué te creés que somos?? pelotudas??? por qué no venís vos a dar vuelta la oficina 4 veces?? Y finalmente, vencidas por la adversidad -y eso que no mencioné el tema de la pende"$a de mier%& que se embarazó- cansadas, destruidas y medio endrogadas con el gel sanitizante a nuestros hogares…

Dios, Alá o el santo de las oficinas (según el novio de Extel, San Asterisco, ejem, en fin… nadie es perfecto) supongo que deben estar esperando que me arrepienta de haber dicho que la semana iba a ser tranquila…

SI, ME RE ARREPIENTOOOOOOOOOOO QUIERO QUE APAREZCA LA PLATAAAAAAA!!!!!

Hasta mañana, si hay vida después de mañana…

Los dejo con un par de lindos recuerdos…

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