Uff! No saben lo difícil que es esto… hace sólo dos días que estoy como weblogóloga y ya estoy cansada de buscar historias por la ciudad para entreter sus ansiosas mentes, pero es mi misión en esta vida y en eso iba pensando cuando mi querido padre se ofreció a retirarme de la ofis, ahorrándome 10 minutos de intensa espera hasta las 18 horas sin hacer nada, más que contemplar el maravilloso espectáculo del staff completo (línea de tres: Daniel, el ex y John; arriba de punta Extel, Sole y quien les habla).
Decía que volvía a mi hogar con mi señor padre cuando diviso en el parabrisas un bichito repugnante de esos que parecen hojas verdes pero tienen muchas patas y generalmente caminan por el hombro del chabón del asiento de al lado en el bondi (el que va del lado de la ventanilla, se entiende), de ahora en más conocido como "Hojitus". Adviértole a mi sr. padre, en adelante "viejo" (cariñosamente), la presencia del invertebrado que seguramente venía viajando desde su Alberti natal y había sobrevivido milagrosamente al lavado del domingo y me sorprende gratamente (en un 80%, porque en realidad le hubiera dado un voleo enseguida al Hojitus) diciéndome: "dejalo que camine pobrecito… no te hace nada, ni pica" mientras Hojitus se situaba en el medio de su visión tapando completamente al camión que iba adelante en la autopista (faaa che, que era grande el bicho!). A esta altura me dije "cómo ha cambiado mi padre, cómo ha llegado a convertirse en un ser amante y guardián de la naturaleza esta persona que sólo se conmovía con un bife de chorizo o una película de guerra (incluyendo las de Van Damme!!! lo que me recuerda el chiste de Yancló, Sole presente)!" Y así, con media sonrisa en los labios, me disponía a dejar transcurrir el resto del viaje escuchando cómo había pasado su tarde y viendo a Hojitus moverse de un lado a otro despeinando sus antenitas o patitas, que se yó, al viento que entraba por la ventanilla (que mi viejo siempre lleva baja y me rompeeee) cuando de pronto, entre un "estaba buena la exposición" y un "había un par de tipos dando vueltas" moviendo su mano izquierda con un impulso asesino digno de Van Damme cuando pelea con su gemelo, voló a Hojitus literalmente al carajo, desconociéndose su paradero actual, es decir, no sé si quedó dentro del auto abajo del embrague o salió a una mejor vida en la Perito Moreno o quizás se llegó hasta Plaza Francia donde el jueves parece que unos pocos privilegiados (144.000) viajarán hacia Felicidonia en una nave que va a pasar tipo 3 o 4 de la tarde, por las dudas che, lleven algún chegusan de salame porque esto es Argentina y capaz que se demora (Sole presente).
Ah! y si tipo 18 no pasó, venganse hasta la Feria del Libro que cantamos en el homenaje a María Callas a las 18.30 en el Salón José Hernández (no soy una maestra?? metí 4 historias distintas en un sólo texto y ni se dieron cuenta del cambio… si quieren pueden jugar a adivinar cuáles son)
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